QUIÉN ES LADY CAMELIA
Lady Camelia es una costurera gordita, mamá y romántica que un día decidió dejar de buscar ropa que le quedara bien y empezar a hacerla.
No porque sea fácil. Sino porque nadie más lo estaba haciendo bien.
Acá no hay equipo de producción ni depósito lleno de cajas. Hay un taller, ocho máquinas y un par de manos.
Manos que aprendieron a coser escuchando la máquina de mi mamá Vicky trabajando de madrugada. Manos que llevan el bordado de mi abuela Julia, que bordaba hasta el pensamiento. Y toda la fuerza — sin excepción — de mi abuela Carlota, que jamás bajó los brazos.
Lady Camelia es un poco el sueño que ellas no pudieron terminar. Y yo no pienso soltarlo.
Cada prenda empieza cuando vos comprás.
Con tus medidas sobre la mesa hago el molde. Elijo la tela. Corto. Coso. Controlo cada costura. Una prenda a la vez, sin apuro, sin producción en masa.
Eso tiene un nombre: slow fashion. Trabajar lento, a conciencia, pensando en que lo que hacés dure.
No soy una tienda que despacha en 5 días. Acá se trabaja al detalle y sin ruido externo.
Entiendo lo que sentís cuando buscás un corpiño que te quede bien en la copa y en la espalda al mismo tiempo — y no encontrás nada. Lo entiendo porque me pasa a mí. Porque la ropa interior del shopping tampoco me queda bien a mí.
Por eso cada prenda que sale de este taller tiene propósito. No es una entre un millón de prendas iguales que al final del año se queman contaminando. Es una sola prenda hecha para una sola persona.
La tuya.
Si querés todo para ya, esta no es tu tienda — seguí de largo sin culpa.
Pero si preferís que lo que comprás te dure, que te quede bien de verdad, que esté hecho solo para vos — estás exactamente donde tenés que estar.
Bienvenida a Lady Camelia.
Por mi hijo, por Vicky, por Julia y por Carlota. Y por todas las que me enseñaron que coser es un oficio de hadas. 🌸